Mini Host in Lisbon
Vídeo: Mini Host in Lisbon
Mini Host in Lisbon (Lisbon) en 25 segundos, con las fotos del propio hotel. Vídeo en inglés.
Mini Host in Lisbon es un alojamiento económico en Avenida da Liberdade, Lisbon: una base sin florituras para conocer Mafra National Palace y el resto de la zona a buen precio.
El barrio de Avenida da Liberdade es una de las zonas más cómodas para alojarse en Lisbon, con restaurantes, cafés y transporte a pocos pasos.
Las tarifas cambian según la temporada y la demanda, así que el precio en tiempo real de la página de reserva es siempre el fiable: entra para ver la disponibilidad real de esta noche o de tus fechas.
Datos clave
Qué incluye
Alrededor de Avenida da Liberdade
Dónde alojarse en Lisboa: las zonas que merecen tu semana
Para una primera visita, alójate en Baixa o Chiado: la Baixa es la cuadrícula llana entre el Rossio y la Praça do Comércio, se camina a casi todo y las dobles de cuatro estrellas suelen costar 150-230 € en temporada media, mientras que Chiado, al lado, sube 30-60 € por el mismo nivel y queda más tranquilo pasada la medianoche. Alfama y Graça te ponen dentro de la colina del castillo (Castelo de São Jorge, la Sé, el Miradouro das Portas do Sol y Senhora do Monte quedan a unos minutos de subida) y las pensiones rondan los 90-140 €, más baratas que Chiado porque el precio son escaleras y ningún ascensor. Mouraria, justo pasado Martim Moniz, es la opción céntrica de verdad más barata, entre 70 y 110 €, y el barrio más mestizo de la ciudad. Bairro Alto es para quien quiere los bares de la Rua da Atalaia hasta las 2 de la madrugada y puede dormir con ellos de fondo; Cais do Sodré, con el Time Out Market en el Mercado da Ribeira y el tren a Cascais, es el término medio: marcha en la Rua Nova do Carvalho, pero puedes cerrar la ventana. Príncipe Real es la opción de dinero discreto: pensiones en palacetes alrededor de la Praça das Flores y el Jardim do Príncipe Real, normalmente entre 160 y 260 €.
Fuera del centro, la Avenida da Liberdade es donde se alinean los cinco estrellas internacionales a lo largo de un bulevar de 1,1 km, desde 300 € y a menudo por encima de 500 € en junio. Estrela y Lapa son residenciales y llenas de embajadas, cerca de la Basílica da Estrela y del Jardim da Estrela, con las habitaciones de gama alta más silenciosas de la ciudad; Belém, 6 km al oeste, te deja los Jerónimos, la Torre de Belém y los Pastéis de Belém en la puerta y muy poca vida después de las 20:00. Parque das Nações es moderno, llano y cómodo para familias, alrededor del Oceanário y de la Gare do Oriente, a unos 20 minutos del centro por la línea roja. Alcântara y Marvila son los bordes baratos: LX Factory bajo el puente 25 de Abril, cervecerías de nave industrial más allá de Braço de Prata. Fuera de la ciudad, Sintra, Queluz, Mafra, Óbidos, Cascais, Estoril, Ericeira, Almada y Setúbal funcionan como base si el viaje va de palacios y costa más que de ciudad.
Mejor época para visitar Lisboa, mes a mes
Mayo, finales de septiembre y octubre son los mejores meses: 22-26 °C, poca lluvia y colas soportables en los palacios de Sintra. Enero y febrero son los más baratos y lluviosos: espera 15 °C, varios días grises por semana y dobles de cuatro estrellas en la Baixa bajando a 90-130 €; la compensación es tener el Palacio da Pena y el Castelo dos Mouros casi para ti. Marzo y abril suben poco a poco, con la Semana Santa y el Festival Internacional do Chocolate de Óbidos empujando las tarifas de fin de semana en la villa amurallada. Junio es el mes más caro del año en la ciudad: las Festas de Lisboa duran todo el mes, las fiestas callejeras de Santo António las noches del 12 y el 13 de junio llenan Alfama, Mouraria y Graça, y los hoteles céntricos piden un 40-60 % más que en mayo.
Julio y agosto son calurosos (28-33 °C en el interior, más fresco en la fachada atlántica) y la demanda se desplaza a la costa: Cascais, Estoril y Ericeira están en su pico, con dobles de cuatro estrellas a 200-300 €, mientras que algunos hoteles urbanos están algo más flojos que en junio. Septiembre es el mes más redondo: mar templado, el NOS Alive ya terminado, precios cercanos a los de junio pero con mejor luz. Noviembre es la trampa: a mediados de mes, la Web Summit en el Altice Arena, en Parque das Nações, mete 70.000 personas en la ciudad y duplica o triplica las tarifas en todos los barrios durante cuatro o cinco noches. Diciembre es barato hasta más o menos el día 20, y luego el Fin de Año en el Terreiro do Paço lo vuelve a subir; la Óbidos Vila Natal dura todo el mes y llena los fines de semana en esa villa.
Moverse por Lisboa: metro, tranvías, trenes y si hace falta coche
No necesitas coche en Lisboa, y en Alfama, Mouraria y Bairro Alto es un estorbo: calles más estrechas que una puerta de coche, aparcamiento solo para residentes y garajes de hotel a 18-25 € la noche. Hazte con una tarjeta recargable Navegante por 0,50 € y carga viajes sueltos a unos 1,80 €, o compra el pase de 24 horas de Carris/Metro por unos 7 € si vas a usar los funiculares. Las cuatro líneas de metro cubren el aeropuerto, la Baixa (Baixa-Chiado, Rossio), Avenida, Parque das Nações y el borde de Alcântara; los tranvías 28E (Martim Moniz-Graça-Alfama-Baixa-Estrela-Campo de Ourique) y 15E (Praça da Figueira-Alcântara-Belém, unos 25 minutos) hacen el resto. Compra el billete antes de subir: a bordo del 28E cuesta unos 3,20 € frente a 1,80 € con tarjeta. El ferry de Cais do Sodré a Cacilhas, en Almada, tarda 10 minutos y cuesta alrededor de 1,55 €.
Para las excursiones de un día, el tren gana al coche. De la estación del Rossio a Sintra son unos 40 minutos y unos 2,40 € por trayecto; de Cais do Sodré a Cascais, 33-40 minutos por un precio parecido, con paradas en Belém, Oeiras, Carcavelos y Estoril junto al mar. Queluz-Belas, en la línea de Sintra, te deja a 10 minutos a pie del Palácio Nacional de Queluz. Mafra, Ericeira y Óbidos son territorio de autobús: los autocares de Mafrense y Rodoviária do Oeste salen de Campo Grande y de Campo Grande/Sete Rios, una hora hasta Mafra y alrededor de hora y cuarto hasta Óbidos. Un coche de alquiler solo se justifica si vas a combinar la Arrábida, Setúbal y las playas de la Costa da Caparica, donde el transporte público escasea.